leer el fragmento:
«historias verdaderas»
—
Los indígenas distinguen cuidadosamente los mitosde las fábulas o cuentos, que
llaman «historias falsas». Los Pawnee «hacen una distinción entre las ‘historias ver
daderas’ y
las ‘historias falsas’, y colocan entre las historias ‘verdaderas’, en primer lugar, todas aquellas
que tratan de los orígenes del mundo; sus protagonistas son seres divinos, sobrenaturales,
celestes o astrales. A continuación vienen los cuentos
que narran las aventuras maravillosas
del héroe nacional, un joven de humilde cuna que llegó a ser el salvador de su pueblo, al
liberarle de monstruos, al librarle del hambre o de otras calamidades, o al llevar a cabo otras
hazañas nobles y beneficiosas.
Vienen, por último, las historias que se relacionan con los
-
medicine-men, y explican cómo tal o cual mago adquirió sus poderes sobrehumanos o
cómo nació tal o cual asociación de chamanes. Las historias ‘falsas’ son aquellas que cuentan
las aventuras y hazañas
en modo alguno edificantes del coyote, el lobo de la pradera. En una
palabra: en las historias ‘verdaderas’ nos hallamos frente a frente de lo sagrado o de lo
sobrenatural; en las ‘falsas’, por el contrario, con un contenido profano, pues el coyote es
sumamente popular en esta mitología como en otras mitologías norteamericanas, donde
aparece con los rasgos del astuto, del pícaro, del prestidigitador y del perfecto bribón.
Igualmente, los Cherokees distinguen entre mitos sagrados (cosmogonía, creación de
astros, origen de la muerte) e historias profanas que explican, por ejemplo, ciertas
curiosidades anatómicas o fisiológicas de los animales. Reaparece la misma distinción en
África; los Herero estiman que las historias que narran los principios de los dif
erentes grupos
de la tribu son verdaderas, porque se refieren a hechos que han tenido lugar realmente,
mientras que los cuentos más o menos cómicos no tienen ninguna base. En cuanto a los
indígenas de Togo, consideran sus mitos de origen «absolutamente rea
les».
Por esta razón no se pueden contar indiferentemente los mitos. En muchas tribus no se
recitan delante de las mujeres o de los niños, es decir, de los no iniciados. Generalmente, los
viejos instructores comunican los mitos a los neófitos durante su pe
ríodo de aislamiento en la
espesura, y esto forma parte de su iniciación. R. Piddington hace notar a propósito de los
Karadjeri: «Los mitos sagrados que no pueden ser conocidos de las mujeres se refieren
principalmente a la cosmogonía y, sobre todo, a la i
nstitución de las ceremonias de iniciación».
Mientras que las «historias falsas» pueden contarse en cualquier momento y en cualquier
sitio, los mitos no deben recitarse más que durante un lapso de tiempo sagrado (generalmente
durante el otoño o el invierno
, y únicamente de noche). Esta costumbre se conserva incluso en
pueblos que han sobrepasado el estadio arcaico de cultura. Entre los turco
-
mongoles y los
tibetanos, la recitación de cantos épicos del ciclo Gesor no puede tener lugar más que de
noche y en i
nvierno. «La recitación se asimila a un poderoso encanto. Ayuda a obtener
ventajas de toda índole, especialmente éxito en la caza y en la guerra (...). Antes de recitar se
prepara un área espolvoreada con harina de cebada tostada. El auditorio se sienta al
rededor.
El bardo recita la epopeya durante varios días. En otro tiempo, se dice, se veían entonces las
huellas de los cascos del caballo de César sobre esta área. La recitación provocaba, pues, la
presencia real del héroe».
LO QUE REVELAN LOS MITOS
La
distinción hecha por los indígenas entre «historias verdaderas» e «historias falsas» es
significativa. Las dos categorías de narraciones presentan «historias», es decir, relatan una
serie de acontecimientos que tuvieron lugar en un pasado lejano y fabuloso
. A pesar de que los
personajes de los mitos son en general Dioses y Seres
Sobrenaturales, y los de los cuentos
héroes o animales maravillosos, todos estos
personajes tienen en común esto: no pertenecen
Eliade, Mircea (1991) en- Eliade, Mircea (1991) en Mito y Realidad, Editorial Labor S. A., Barcelona. "HISTORIA VERDADERAS, HISTORIAS FALSAS"
Mitos y realidades


